La historia tras los huevos de Fabergé

Es probable que hayas escuchado acerca de los huevos de Fabergé en algunas películas o en las noticias, y es que estos se pueden considerar los huevos de Pascua más costosos y extravagantes de los que puedas escuchar, y hoy te daremos a conocer parte de su historia.

¿Qué son los huevos de Fabergé?

También se conocen como huevos imperiales, y fueron diseñados por primera vez en la década de 1880, específicamente para la época de Navidad. Se tratan de pequeñas piezas de arte, elaboradas a mano, como el cerrajero fabricaba las cerraduras en sus inicios, pero en el caso de estas figuras, se empleaba material como oro, diamantes y algunas piedras semipreciosas.

Vale destacar, que cada diseño es único en su estilo, contaba con capas pigmentadas de esmalte de vidrio, hoja de oro, filigrana. En cuanto a su altura, estas piezas oscilan entre 7,5 cm y 12,7 cm.

Una de las características más impresionantes respecto a su historia, es que tardaban hasta 2 años en completar una de estas piezas, y en muchas ocasiones, estos se podían abrir y encontrar dentro un retrato en miniatura, un reloj, o cualquier otra atractiva pieza.

¿Cuál es el origen de estos huevos?

Estas son piezas únicas de la joyería de la época. Según la historia, estos huevos eran diseñados originalmente para los zares rusos, posteriormente fueron creados algunos diseños para aristócratas del mundo entero.

Su creador es Carl Fabergé, de ahí su nombre. Él y su equipo se encargaron de crear estas obras de arte entre los años 1885 y 1917, cuando ocurrió el fin de la dinastía Romanov.

El primer huevo fue un encargo del Zar Alejandro III, quien solicitó una de estas piezas para su esposa María Fyodorevna. El resultado le agradó tanto al Zar, que cada año encargaba un nuevo huevo imperial para su amada esposa.

Cada uno de estos huevos, era entregado, sin falta, en la Pascua, dada la relevancia que tiene esta fecha en la Iglesia Ortodoxa en Rusia, en la cual se acostumbra a dar 3 besos y obsequiar un huevo de Pascua.

¿Por qué estos huevos de Fabergé son tan fascinantes?

Son objetos muy bien elaborados, su creador cuidó cada detalle de estas hermosas y brillantes piezas. Sin embargo, la fascinación hacia estos huevos, también puede tener cierta influencia la historia que los envuelve.

Y es que, la Casa Fabergé hizo su nombre y fortuna como proveedor oficial de joyas de la familia real rusa, mejor conocidos como los Romanov, sin embargo, la revolución de 1917 generó un violento fin para una historia de 300 años de gobierno de la familia real.

Según la historia, cuando la familia real huyó de San Petersburgo, contaba con una colección de 50 huevos imperiales, elaborados por Fabergé, la cual quedó atrás. Algunos han desaparecido, estiman que esta fabulosa colección ha quedado reducida a 43 piezas.

El final de la historia de la familia real rusa, la caída de una dinastía, objetos valiosos y raros que son testigos de todo lo ocurrido, tienen en su superficie, misterio e intriga.

En la actualidad, estos huevos imperiales están en diferentes museos y colecciones privadas en todo el mundo.